Cuando empecé en Substack pensaba que si escribía buen contenido, me esforzaba mucho y era constante, tarde o temprano el algoritmo haría su trabajo.
Bueno… más o menos.
El contenido importa. Mucho.
Pero puedes escribir algo buenísimo y que lo lean cuatro personas. De hecho, si llevas poco tiempo aquí seguramente ya te ha pasado. Escribes durante horas, publicas, vuelves unas horas después esperando algo de movimiento y ahí están tus 7 likes.
Tres probablemente son de gente con la que interactúas habitualmente.
No es exactamente la explosión viral que tenías en mente.
Con el tiempo he ido entendiendo mejor cómo funciona Substack. He conseguido Notas con cientos y miles de likes, otras no han hecho absolutamente nada, he tenido artículos que han funcionado muy bien y semanas donde parece que el algoritmo se ha olvidado de que existo.
Y hay algo importante que he aprendido de todo esto.
Tu trabajo no es controlar el algoritmo. Tu trabajo es darle suficientes oportunidades para que te encuentre.
Te cuento cómo lo hago yo.
1. Antes de pensar en viralidad, posiciónate
Probablemente esta sea una de las cosas más importantes de todo el artículo y, curiosamente, es una de las que más cuesta hacer.
Tienes que decidir para quién escribes. Punto.
Parece obvio hasta que te pones a hacerlo. En ese momento empiezan las excusas.
“Me gusta escribir sobre fitness, pero también sobre nutrición.”
Perfecto. Están relacionados.
“Y también sobre cocina.” Bueno, podría tener sentido.
“Y un poco también de libertad financiera.”
Ya empezamos.
“Y liderazgo, inteligencia artificial, viajes y las cosas que voy aprendiendo sobre la vida.”
Enhorabuena, escribes para todo el mundo. Espero que hayas notado la ironía-
En realidad, no escribes para nadie.
Yo también he cometido este error, porque posicionarse da miedo.
¿Por que? Porque cuando eliges una dirección parece que estás renunciando a todas las demás y nuestro cerebro empieza a decirnos que quizá estamos dejando miles de lectores fuera.
Pero piensa en cómo consumes tú contenido. No lees todo, ni te gusta todo. Ni te suscribes a todo.
¿Por qué esperas entonces que todo el mundo quiera leer lo que tú escribes?
No pasa nada porque alguien llegue a tu perfil y piense: esto no es para mí.
All revés, eso es bueno.
Tampoco es que necesites un micronicho absurdo donde solo puedas hablar de “fitness para ingenieros divorciados de 42 años que viven en Sevilla” (y ojo, hay gente que recomienda eso). Pero sí necesitas saber más o menos con quién estás hablando, y que el mensaje sea para ellos.
Si escribes sobre fitness, puedes hablar de nutrición desde esa perspectiva. Si escribes sobre carrera profesional, puedes hablar de dinero, porque ambas cosas se cruzan. Y si un domingo te apetece escribir sobre otra cosa completamente distinta, puedes hacerlo.
Pero en general tiene que existir una persona al otro lado.
Hay una cosa que que mucha gente pasa por alto en Subtsack: esta no es una red cuyo negocio principal sea enseñarte publicidad mientras haces scroll, sino que Substack gana dinero cuando tú ganan dinero.
Si tú consigues suscriptores de pago, ellos ganan. Si nadie compra nada, Substack no gana.
Por eso tiene todo el sentido que el sistema intente entender quién podría estar interesado en tu contenido y, potencialmente, pagar por él algún día.
Y la clave es esta: es bastante difícil ayudar al algoritmo a encontrar a esa persona cuando tú tampoco sabes quién es.
2. No hay fórmula mágica
Siento decepcionarte, si esperabas la fórmula secreta de la viralidad. Hay fórmulas, y abajo te las cuento, pero no son mágicas. Son de hecho, bastante lógicas.
Sobre esto, me preguntan bastante qué considero una Nota viral.
No hay una definición oficial, así que esta es simplemente la mía, basada en lo que he ido viendo.
Alrededor de 50 likes ya me parece una especie de microviral. Con 100 empieza a ser una Nota que ha funcionado bastante bien. Cuando llegas a 500 ya suele haber bastante distribución fuera de tu círculo habitual y empiezan a llegar suscriptores de verdad.
Y 1.000 likes para arriba…
Ahí ya estamos hablando de una Nota realmente viral.
He tenido varias de varios miles de likes y cuando ocurre se nota. Mucho.
El algoritmo empieza a enseñar tu contenido a gente que no te conoce y pueden empezar a llegarte bastantes suscriptores, a veces durante días.
Ahora viene la parte menos sexy.
No hay una receta parta escribir una Nota que consiga 1.000 likes.
No existe.
Si existiera una fórmula del tipo “empieza con estas siete palabras, pon esta imagen y termina con esta frase”, todos tendríamos 100.000 suscriptores y esa misma fórmula dejaría de funcionar en dos semanas porque todo Substack estaría lleno de clones haciendo exactamente lo mismo.
Lo que sí existen son patrones, y las estructuras.
Tipos de notas que tienden a funcionar mejor. Formas de empezar. Temas. Longitudes. Maneras de generar curiosidad. Hay también comportamientos que ayudan: publicar varias veces al día, contestar comentarios, estar presente, interactuar con otros creadores y ser consistente.
Nada de eso garantiza que tu siguiente Nota vaya a funcionar, pero aumenta tus posibilidades, y esa diferencia es importante.
Dentro de poco voy a sacar una Masterclass para contarte en detalle cómo las hago yo.
3. ¿Cómo hacer para que te toque la rifa?
Creo que ya he utilizado alguna vez este ejemplo, pero me gusta porque explica bastante bien cómo veo los algoritmos.
Imagínate una rifa con 100 papeletas. Hay una máquina que saca una bola con el número ganador. Pero esa máquina, tú no puedes tocarla.
Esa máquina es el algoritmo.
Puedes enfadarte con ella. Puedes escribir un artículo explicando que la máquina te odia. O mirar al que ganó y decidir que seguro que conoce al dueño de la máquina.
O puedes conseguir más papeletas.
Cada vez que utilizas una estructura que sabes que funciona, compras una papeleta.
Cuando publicas consistentemente, otra.
Cuando respondes comentarios, otra.
Cuando entiendes mejor a tu audiencia y estás bien posicionado, otra.
Cuando publicas varias veces en lugar de una vez cada dos semanas, unas cuantas más.
Puedes tener 50 papeletas y perder. O tener 1 y ganar el premio. C´est la vie.
He visto cuentas pequeñas publicar una Nota o un artículo que, por el motivo que sea, el algoritmo recoge y empieza a distribuir muchísimo.
Les toca la lotería. Bien por ellos.
A mí nunca me ha tocado. Ni aquí ni en otras redes. Todo lo que he crecido ha sido a base de trabajo (esto, de nuevo, no es sexy, pero es así)
En vez de solo esperar que te toque la lotería, dedícate a coleccionar papeletas consistentemente. Si tienes muchas cada vez que hay rifa, al final muchas veces te a tocar.
4. Al principio es más difícil, que no te engañen
Esta parte es importante si acabas de empezar porque, si no la entiendes, puedes desanimarte muy rápido.
Cuando tienes 20 suscriptores, Substack tiene poca información sobre ti y además muy poca gente ve inicialmente lo que publicas.
Eso hace que arrancar sea más difícil. No es imposible; todos hemos pasad por eso. Pero sí es más difícil.
Por eso al principio es bueno que te centres mucho en adquisición. Publica bastante, interactúa con otras cuentas, responde comentarios y, si ya tienes audiencia en otro sitio, intentaría traer parte de ella.
A mí me gusta X, por ejemplo. Tengo experiencia allí y creo que puede ser una buena fuente externa para acelerar esa primera etapa.
Después empieza a cambiar la cosa.
No hay números mágicos, pero cuando llegas a unos 100 suscriptores ya puedes empezar a notar algo. Con 1.000 se nota bastante más. Cuando tienes unos pocos miles, cualquier contenido que publicas tiene una base inicial mucho mayor.
Eso te da más juego, porque ahí Substack ya enseña tu contenido a un grupo relevante de personas. Si algunas interactúan, y la respuesta es buena, se lo enseña a más. Si esas también responden bien, sigue ampliando.
Es como una bola de nieve, pero necesitas algo de nieve para empezar.
Es una fase dura, y es donde casi todos lo dejan. A unos les dura más, y a otros menos. Si quieres llegar, tienes que pasar por ella, y no darle más vueltas.
5. El miedo del que nadie te habla
Aquí voy a desviarme un poco porque hay algo que veo entre creadores y me llama muchísimo la atención.
Tenemos miedo al éxito. Y al fracaso también, obviamente.
Pero al éxito más de lo que creemos.
Hace tiempo vi el caso de una creadora que consiguió un artículo muy viral. No voy a decir quién porque no viene al caso, pero creció mucho en el Substack de habla hispana.
El artículo tenía un enfoque interesante. No era magia ni algo imposible de replicar, pero había encontrado un ángulo que conectó muy bien y Substack empezó a moverlo.
Le llegaron muchos suscriptores, de manera más o menos inesperada.
Después esos suscriptores hicieron que el siguiente contenido tuviera más posibilidades de distribuirse y empezó la bola de nieve. En pocos meses, varios miles.
Hasta aquí, todo perfecto, ¿no?
Lo que me sorprendió fue cómo esta misma creadora hablaba después esa persona de su propio éxito.
Casi con la boca pequeña. Como quitándole importancia. Y no hablo de falsa modestia. Me daba más bien la sensación de que le daba miedo apropiarse de lo que había conseguido. Como quitándose responsabilidad.
Lo que yo creo que debería haber echo, es, primero, adueñarse de su éxito.
Después, analizar cuidadosamente ese artículo:
¿Qué tenía?
¿Por qué funcionó?
¿Qué estructura utilizó?
¿Qué ángulo eligió?
¿Qué hizo que tanta gente quisiera leerlo?
¿Qué se puede repetir sin escribir el mismo artículo otra vez?
Cuando algo funciona, el objetivo no debería ser fingir que ha sido casualidad para no parecer demasiado ambicioso. Sino aprender de ello.
6. Todo es por este miedo
El miedo a ser juzgado. A no gustar.
Creo que este es uno de los motivos por los que tanta gente escribe cosas genéricas.
Si no dices claramente lo que piensas, nadie puede decirte que estás equivocado. Si no explicas cuál es tu método, nadie puede comprobar si funciona. Si no dices “voy a hacer esto”, nadie puede verte fracasar intentándolo.
Claro, lo entiendo, es cómodo.
También es bastante difícil destacar así.
También ha gente que evita contar sus objetivos porque piensa: “¿Y si digo que quiero crecer y dentro de seis meses sigo igual, qué va a pensar la gente?”
Te digo una cosa: a la gente le importa muchísimo menos de lo que piensas.
Muchísimo menos. (Y aunque les importe mucho, qué?)
El mundo está demasiado ocupado como para llevar una hoja de Excel con el crecimiento de tu Substack.
Mójate un poco. Ten opiniones. Explica tus métodos. Si algo te funciona, dilo. Si algo te sale mal, también.
No pasa nada.
Y si tienes conocimiento que puede ayudar a otras personas, no tengas miedo de compartirlo con tanta gente como puedas.
No seas egoísta. Yo creo que hacer eso es hacer un favor, no algo por lo que tengas que pedir permiso, ni perdón.
7. Aprovecha la inercia
Hay una palabra inglesa que me gusta para esto: momentum. Nosotros decimos inercia.
Cuando una Nota o un artículo empieza a funcionar, de repente tienes más ojos encima.
Tu siguiente publicación la ve más gente, recibes más visitas, llegan más suscriptores..
Aprovéchalo.
No es el momento de desaparecer tres semanas porque “ya publiqué algo bueno y hay que darle espacio”. Eso es un tremendo error.
Es el momento de seguir.
Y aquí en Substack el contenido dura mucho.
En otras plataformas publicas algo y, 24 horas después, está prácticamente muerto. Aquí no.
He visto contenido seguir circulando durante bastante tiempo. Una Nota viral puede continuar apareciendo y un artículo potente puede seguir trayendo lectores mucho después de haberlo publicado.
A veces publicas algo, y las primeras 24 horas no pasa nada. 48 horas: tampoco. Y unos días después, de repente empieza a moverse.
Por eso no le des demasiadas vueltas inmediatamente después de publicar.
Que cuatro amigos den Like durante la primera hora no garantiza nada (aunque mejor que le den, claro).
Substack tiene sus propios tiempos, simplemente publica, y piensa ya en el siguiente.
Tu trabajo es aumentar las probabilidades
Esta es la idea con la que tienes que quedarte: No intentes controlar lo que no puedes .
Y no puedes obligar a Substack a viralizar tu siguiente Nota, ni garantizar que tu próximo artículo vaya a traerme 500 suscriptores.
Lo que puedes hacer es posicionarte bien, saber para quién escribes, publicar a menudo, estudiar qué funciona, usar estructuras probadas, interactuar con otros creadores, aprovechar el momentum cuando aparece y seguir publicando cuando no aparece.
Es decir, comprar papeletas.
Muchas.
Luego que la máquina saque la bola que quiera.
Y si un día te toca y algo explota, no hagas como si no hubiera pasado porque te da miedo parecer demasiado exitoso.
Analízalo, aprende, e intenta hacerlo otra vez.
Cada vez entenderás un poco mejor qué estás haciendo.
Como te he dicho, dentro de poco voy a publicar una masterclass sobre notas virales donde voy a enseñar precisamente esto: las estructuras, patrones y técnicas que he utilizado para conseguir Notas con miles de likes y convertir esa atención en crecimiento real para mi newsletter.
No voy a prometerte una fórmula mágica porque no existe, pero sí que te voy a enseñar a comprar más papeletas. Y eso, por lo menos para mí, es bastante más útil.
Si eres premium, lo tendrás gratis, claro
Un abrazo,
Carlos



Hay mucha gente creando contenidos maravillosos a diario.
Qué gusta da encontrarlos.
Como en otros canales, creo que no existe una fórmula mágica: solo el trabajo constante.
Yo sigo peleando por llegar a mis primeros 100 suscriptores.
Te contaré si algo cambia.
Qué gusto leer las cosas tan claras... Gracias!!