Tengo un trabajo, y me gusta.
Y tengo una familia.
Y una vida.
Así que haciendo números he llegado a una conclusión bastante evidente:
No tengo tiempo para hacer todo lo que quiero hacer.
Y probablemente (o mejor aún, con total certeza) nunca lo tenga.
Esto último me parece importante, porque durante años he pensado de una forma u otra que llegaría un momento en el que las cosas estarían más tranquilas, y por fin tendría tiempo.
Cuando terminara este proyecto, cuando tuviera menos trabajo, cuando los niños sean un poco mayores, cuando solucione determinado problema urgente, cuando pasara esa época complicada..
Entonces sí. Por fin tendría tiempo.
Con 41 años y más de 15 de carrera a mis espaldas, ya se que no. Que ese momento no existe
La vida no se va a apartar para que empieces
Siempre hay algo. Siempre. Y lo que siempre hay, además de algo, son excusas.
Cuando no es el trabajo son los niños. Cuando no es una cosa de los niños es algo de la casa. Cuando no, aparece un problema que no esperabas. O se estropea el coche. O se raya el parquet. O estás cansado. O tienes un compromiso. O simplemente has tenido un día de m.. y a las diez de la noche no te apetece sentarte delante de un ordenador a construir tu marca personal.
Lo entiendo, es la vida.
Pero..
durante mucho tiempo cometemos el error de pensar que tenemos que resolver primero nuestra vida y después empezar a crear. Y no funciona así.
Tu vida no se va a quedar en pausa durante dos años para que puedas construir una audiencia.
No va a aparecer un señor con un cartel diciendo:
“Enhorabuena. Has completado todas tus responsabilidades. A partir de ahora tienes cuatro horas libres cada tarde para cumplir tus sueños.”
Y te va a dar la mano.
Ojalá.
Lo que vas a tener es más o menos lo que tienes ahora; una vida llena de cosas, y algunos huecos, que tendrás que buscar y planificar conscientemente.
La cuestión es qué haces con ellos. Y el permiso, te lo tienes que dar tú.
Yo he construido una audiencia de más de 100.000 personas en X y más de 5.000 suscriptores en Substack así.
Una hora aquí. Dos horas allí. Pero siendo (casi siempre, a veces no) constante.
La vida no se detuvo para que yo pudiera construir esto. Lo construí mientras ocurría la vida.
“No tengo tiempo”
Una persona que dice que quiere escribir, montar algo, crear una audiencia o empezar un proyecto desde hace tres años. pero nunca encuentra el momento.
Aquí hay una distinción que para mí lo cambia todo:
¿No tienes tiempo, o, no has decidido dedicarle tiempo? Porque no es lo mismo, y hay que hacerse responsable
(inciso, cuando alguien te dice “no tengo tiempo”, está omitiendo “para ti”. Siempre")
Si después de trabajar ves Netflix dos horas, tienes tiempo. Si haces scroll una hora y media al día, tienes tiempo. i vas a tomar cerveza, tienes tiempo.
Si todos los fines de semana pasas varias horas haciendo cosas que podrías no hacer, tienes tiempo.
Y ojo, puedes hacer todo eso. No tengo ningún interés en convertirme en uno de esos tipos de internet que te dicen que si ves una película el sábado por la noche nunca vas a ser millonario.
A veces yo también quiero tumbarme y no hacer absolutamente nada. O prefiero e star con mi familia.
son decisiones. Tienen un coste, que tienes que aceptar.
Lo que no tendría mucho sentido sería tomar la decisión de dedicar tiempo a mi familia en verano, y después quejarme porque mi newsletter ha crecido menos (curiosamente, ha seguido creciendo, aún así=)
No puedes elegir A y exigir también todo lo que habría ocurrido si hubieras elegido B. Es infantil pensar de otra manera.
La vida tiene precios, y la comida gratis no existe (y si te la ofrecen, desconfía)
Una hora parece poco hasta que la repites durante meses, o durante años
Uno de los errores que cometemos es despreciar los periodos pequeños de tiempo.
“Solo tengo una hora.” Bueno. Tienes una hora. Haz algo con ella. Does horas al día es un mes al año, no es tan poco.
Una hora hoy no va a cambiar tu vida mañana, pero puede cambarla en unos meses.
Puedes escribir un texto en una hora. Puedes publicar unas cuantas Notas. Puedes aprender algo.
Puedes responder a personas.
Puedes avanzar una parte de un producto.
Puedes mandar un email.
Puedes estudiar qué está haciendo alguien que sabe más que tú.
O puedes hacer una combinación de las anteriores
No necesitas retirarte seis meses a una cabaña en los Alpes para empezar una newsletter o para crear una audiencia.
Y hoy, además, tenemos herramientas que hacen que construir algo sea mucho más accesible que hace unos años.
Puedes empezar en Substack, crear una cuenta en otra red, construir una lista de correo, y empezar a encontrar gente interesada en algo que sabes hacer.
Puedes crear un producto y venderlo a una persona que vive a 8.000 kilómetros de ti, de manera instantánea. Literalmente no hay barreras (o las hay, per son otras, muchas internas, y superables)
Y seguramente sabes hacer algo que tenga valor para alguien. Por algo te pagan en tu trabajo.
Si ahora mismo no tienes ninguna habilidad que puedas monetizar, puedes aprender una. Te pones, y la aprendes. Te quitas Netflix y el fútbol, si hace falta (si no estás dispuesto a quitártelos, entonces no quieres crear algo, no te engañes)
No digo que sea fácil. Es simple (de verdad lo es), pero no fácil. Son cosas diferentes.
No necesitas una inteligencia excepcional ni conocer un secreto reservado a 17 personas en el mundo.
Simplemente que aprender unas habilidades que puedes elegir tú (elige unas lucrativas, por favor) y después practicarlas el tiempo suficiente como para ser bueno.
La parte incómoda es “el tiempo suficiente”. Porque todos queremos empezar desde el pedestal, siendo gurú, pero casi nunca funciona si no eres bueno antes.
Vale. Tengo una hora. Y una habilidad. ¿Y ahora qué coj… hago?
Cuando empiezas , probablemente esto es más difícil que encontrar la hora.
Abres el ordenador. Tienes 60 minutos.
Perfecto. ¿Ahora qué?
¿Escribes? ¿Publicas? ¿Preparas un producto? ¿Intentas crecer en otra red ¿Respondes comentarios? ¿Lees? ¿Aprendes copywriting? ¿Montas una landing page? ¿Miras las estadísticas por decimocuarta vez aunque sabes perfectamente que no ha cambiado nada? ¿Haces un poco de todo eso?
Mejor, coges el móvil, te pones a escrollear, y una hora a la m… , ya emepzarás mañana cuando tengas “un plan”.
Yo también he estado ahí. Aún lo estoy, si te soy sincero.
Cuando empiezas un negocio online no tienes un jefe diciéndote cuál es la siguiente tarea. No hay una estructura. Nadie te entrega el plan del día.
Y esa libertad que desde fuera parece maravillosa puede ser bastante incómoda, porque tienes que decidir, y probar, y fallar.
Al principio vas a tomar decisiones malas. Vas a dedicar horas a cosas que después descubrirás que no servían para demasiado. Probarás estrategias que no funcionan, tendrás dudas, cambiarás de opinión..
Vas a pensar que una cosa es importantísima y seis meses después te vas a preguntar por qué coj… perdiste tanto tiempo con ella.
A veces te apetecerá dejarlo.
Es normal.
Parte de aprender es precisamente eso.
Lo importante es estar haciendo suficientes cosas como para empezar a desarrollar criterio.
No seas pesado con tus conocidos, en serio, no lo seas
Cuando empecé a crear tomé una decisión que probablemente no sea la que recomiendan muchos manuales de crecimiento:
No pedí ayuda a mis amigos.
No empecé a mandar mensajes diciendo:
“Me he abierto una cuenta, sígueme.” “Dale Like.” “Suscríbete.” “¿Puedes compartir esto?” “circularlo en otros grupos de whatsapp por favor”.
Nada. No dije ni una palabra a casi nadie. Y a quien se lo dije, muy muy poca gente muy allegada, nunca les pedí ni que echaran un vistazo.
No quería ser el típico pesado que succiona tiempo y valor de gente que va a entrar una vez y darle like pro compromiso sin ningún tipo de engagement.
Pero había otro motivo más profundo.
Tus amigos no tienen por qué ser tu audiencia.
Pueden quererte muchísimo y no tener ningún interés en leer lo que escribes. Es así.
¿Por qué iba a obligar a alguien que conozco a consumir algo simplemente porque lo he creado yo?
Así que empecé prácticamente sin nadie conocido.
Mejor que te sigan personas que no tienen ninguna obligación de apoyarte, y que empiezan a leer lo que escribes porque quieren leerlo.
Un día miras atrás y hay de miles de personas al otro lado.
Así que metételo en la cabeza: Tu audiencia probablemente no está en tu círculo actual. Está ahí fuera.
No necesitas que tus amigos entiendan lo que haces, que tus compañeros de trabajo piensen que tu proyecto es una idea fantástica (no lo van a pensar, te van a mentir a la cara y desear secretamente que falles), ni que tu familia lea todos tus artículos.
En serio, no eres un niño, no necesitas que te digan lo guapo que eres.
Simplemente encuentra a la gente a la que sí le interesa. Internet es bastante grande. Créeme, hay unos cuantos.
A veces vas a querer mandarlo todo a la mierda
Como te he dicho arriba, esto también forma parte del proceso.
Hay épocas en las que parece que todo funciona.
A veces te estancas. Ves a alguien que empezó después que tú y está creciendo tres veces más rápido.
O preparas durante horas una pieza de contenido convencido de que esta va a funcionar de verdad.
Y tienes 4 Likes.
O creas un producto pensando que vas a vender mucho, y vendes poco.Y piensas:
¿Para qué coj… estoy haciendo esto?
Lo que pasa es que crear algo no significa que el mundo tenga la obligación de recompensarte.
Nadie te debe una audiencia.
Nadie te debe clientes.
Nadie te debe atención porque hayas pasado seis horas escribiendo un artículo.
Y eso está bien. Tienes que hacer las paces con eso.
Hay días muy buenos también, claro. Si no, probablemente ninguno seguiríamos haciendo esto.
Pero tienes que sobrevivir a los malos. Y pocos lo hacen. La mayoría lo deja a la primera o la segunda complicación.
Nunca sabes lo que hay detrás de los demás
Ves a alguien crecer y empiezas a rellenar los huecos de su vida.
“Tiene más tiempo que yo. Seguro que no tiene niños. Tendrá contactos. Puede dedicarse a esto todo el día. Le habrá ayudado alguien. Ha tenido suerte.”
etc. etc. etc.
A veces será verdad. Pero muchas otras no tienes ni idea. Las redes son una ventanita minúscula de la vida de una persona.
Yo he publicado contenido mientras fuera de internet ocurrían algunas de las situaciones más complicadas de mi vida. Quien veía aquel tweet o aquella note, o aquel artículo no tenía ni idea.
Y estoy seguro de que lo mismo ocurre con muchas personas a las que yo miro desde fuera.
Por es mejor no utilizar la vida de los demás como argumento para explicar por qué no puedes hacer algo.
Quizá esa persona no tiene una vida más fácil que tú. Pues bien por ellos
Quizá simplemente está avanzando mientras gestiona también su m... lo más seguro.
Y tú puedes hacer lo mismo sin mirar a nadie.
No todo tiene que convertirse en trabajo
Bueno voy a ir cerrando.
El objetivo de este artículo no es convencerte de que conviertas cada segundo disponible de tu existencia en dinero.
De hecho, una de las razones por las que quiero construir cosas y ganar más dinero es precisamente para tener más capacidad de decidir qué hago con mi tiempo.
Pero libertad no significa que las decisiones dejen de tener consecuencias.
Si otra persona está dispuesta a trabajar 14 horas al día y tú quieres trabajar ocho para poder estar con tus hijos, probablemente esa persona pueda avanzar más rápido en algunas cosas.
¿Y?
Ha pagado un precio que tú has decidido no pagar. Eso no significa que sea mejor que tú. Significa que habéis elegido cosas distintas.
A mí esto me parece importante porque, si no lo entiendes, puedes pasar toda tu vida comparando tus resultados con personas que están jugando con unas reglas que tú no quieres aceptar. No con las que juegas tú.
Así que
Decide qué quieres.
Decide qué precio estás dispuesto a pagar.
Y después intenta estar en paz con las consecuencias.
Porque el momento perfecto no va a venir.
No necesitas una vida vacía para construir algo. Necesitas decidir que una parte de la vida que ya tienes va a ir destinada a construirlo.
Pues eso.
Estate atento, que estos días saco masterclass.
De notas, aquí en substack.
A mi me están trayendo cientos de suscriptores cada mes. Igual a ti también te gustaría que te los trajeran.
Si eres premium, la tendrás gratis. Si no, pues te la pagas, y listo.
Un abrazo,
Carlos


