Tus padres te hicieron daño, pero tienes que perdonarles
(aunque no se lo merezcan)
Hay una idea que a mucha gente le incomoda mucho, y es la de perdonar a tus padres.
No porque hayan sido perfectos (que ya te digo que no lo han sido), ni porque todo lo que hicieron estuviera bien (que no lo estuvo).
A veces, ni siquiera porque lo merezcan. Hay casos que lo merecen, y otros que a lo mejor no.
Tienes que perdornarles por muchos motivos, y uno de ellos es porque te conviene a ti.
Otro, seguramente el. ás importante, es el siguiente:
Tus padres te han dado la vida. Y ese es el regalo más grande que alguien puede darte. Literalmente no hay otro mayor. Nadie puede darte algo más valioso que eso.
Luego la vida puede ser complicada. Mucho.
Las personas somos capaces de lo mejor y de lo peor. Somos generosos, egoístas, amorosos, crueles, comprensivos, celosos, nobles, miserables… todo a la vez.
Tus padres también.
Han amado. Han herido.
Han hecho cosas buenas. Han hecho cosas malas.
Como tú. Como yo. Como todo el mundo.
La mayoría no somos monstruos ni santos. Somos personas normales intentando navegar su vida con las herramientas que tenemos en ese momento.
Y eso, claro, incluye cometer muchos errores.
A veces se hace daño precisamente a quien más cerca tienes
Las relaciones más cercanas son las que más fricción generan. Con tu pareja, con tus hijos, con tus padres, etc.
Son las relaciones donde hay más confianza, más expectativas, más emociones, donde más fácil es dar las cosas por sentado o esperar que te perdonen.
Tus padres probablemente han hecho cosas que te han dolido (y tú cosas que les han dolido a ellos, claro). A veces por egoísmo, otras veces por miedo, otras porque pensaban que era lo mejor para ti.
Otras veces simplemente no supieron o no pudieron hacerlo mejor.
Eso no significa que estuviera bien o que debas actuar como si nada. Significa algo importante:
Seguramente hicieron lo que pudieron con lo que tenían.
Tus padres también arrastraban traumas
Tus padres crecieron en otro mundo. Con menos información. Con otros valores. Con otros traumas.
Muchas veces las personas transmiten heridas que ni siquiera saben que tienen. Esto ocurre en todas las familias. No es algo excepcional.
El problema de no perdonar
Mucha gente se queda atrapada aquí. En el resentimiento, en el “mis padres me hicieron esto”, en el “por eso soy así”, en el “mi vida sería distinta si…”.
Y ok, puede que tengan razón. Pero quedarse ahí tiene un precio.
El daño ya ocurrió. Lo que ocurre después… ya depende de ti, y debes tomar responsabilidad por ello.
Si mantienes ese resentimiento durante años, el daño deja de ser solo lo que ocurrió en el pasado, y pasa a ser tu día a día. Por tu culpa.
Empieza a ser lo que tú te haces a ti mismo en el presente.
Nadie va a venir a arreglarlo
Tus padres quizá nunca pidan perdón. A lo mejor ni siquiera vas a hablar estos temas con ellos. Quizá ni siquiera entiendan lo que pasó, o lo vean de otra forma.
Puede que incluso lo nieguen. Todos somos muy buenos en pensar que los que lo hacen más son los demás y que nosotros lo hacemos bien.
Pero es igual
Esperar que alguien venga a repararte emocionalmente es una apuesta peligrosa.
No depende de ti, y a veces no ocurre nunca.
Y mientras tanto la vida pasa.
Perdonar no significa justificar
En este punto mucha gente se confunde.
Perdonar no significa decir que estuvo bien.
Perdonar no significa olvidar.
Perdonar no significa tener que seguir teniendo relación.
Significa algo mucho más simple.
Soltar.
No seguir cargando con ese peso. No dejar que el resentimiento te acompaña toda la vida. Eso es un precio demasiado caro.
Tu vida sigue siendo tu responsabilidad
Hay también otra idea que a mucha gente no le gusta escuchar, pero es importante:
Llega un momento en la vida en que todo lo que te pasa empieza a ser responsabilidad tuya.
Ese momento es cuanto llegas a la adultez.
Lo que ocurrió en tu infancia puede no ser todo tu responsabilidad, pero sí lo es lo que haces con ello ahora.
Puedes quedarte atrapado ahí, o puedes decidir que, a partir de cierto momento, a partir de AHORA, tu vida depende de ti.
Perdonar no cambia el pasado, pero cambia el presente, y puede cambiar cambia el futuro.
Si este post te ha parecido útil, el siguiente, sobre este tema, te va a volar la cabeza. Estate atento.
Puedes suscribirte aquí:
Un abrazo,
Lobo


Gran tema Señor Lobo, conozco a personas que viven estancadas en ese resentimiento y las está consumiendo. Y lo peor es que no quieren dejarse ayudar a supearlo, porque entonces su comportamiento actual no tendría ninguna justificación.
El rencor es como el óxido en la armadura de los pilares, te devora lentamente hasta derrumbarte.
pedazo de artículo! Está lleno de frases para enmarcar.