Discusión sobre este post

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Avatar de Juan | Salud en el Escritorio

Me encanta esta historia, Carlos. El caso del Dibu es el reflejo perfecto de que el éxito estalla en un segundo, pero se cocina a fuego lento durante años.

La clave de su historia, y de las tres lecciones que dejas, es que la espera nunca fue pasiva. Lo único malo de que las cosas tarden en llegar es esperar sin hacer nada.

Quedarse sentado quejándose de la mala suerte en lugar de pulir las herramientas.

Si cuando te abren la puerta no estás al 100%, la oportunidad se convierte en tu sentencia.

Como bien dices, si compras papeletas y el trabajo está bien hecho, el momento llega. Un abrazo.

Avatar de Padre Espartano

Tener paciencia es uno de las grandes virtudes hoy en dia

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Por supuesto, sigue adelante.