Me encanta esta historia, Carlos. El caso del Dibu es el reflejo perfecto de que el éxito estalla en un segundo, pero se cocina a fuego lento durante años.
La clave de su historia, y de las tres lecciones que dejas, es que la espera nunca fue pasiva. Lo único malo de que las cosas tarden en llegar es esperar sin hacer nada.
Quedarse sentado quejándose de la mala suerte en lugar de pulir las herramientas.
Si cuando te abren la puerta no estás al 100%, la oportunidad se convierte en tu sentencia.
Como bien dices, si compras papeletas y el trabajo está bien hecho, el momento llega. Un abrazo.
Te compro la idea de estar preparado cuando llega la oportunidad, pero hay una parte de la historia del Dibu que siempre me llama más la atención: aguantó casi una década sin tener pruebas externas de que el plan iba a salir bien.
Mucha gente habla de paciencia cuando en realidad habla de esperar unos meses.
Él estuvo 8 años jugando 15 partidos en el Arsenal y aun así seguía entrenando como si fuera a debutar el domingo siguiente.
Creo que ahí está la parte difícil de verdad: seguir invirtiendo energía cuando todavía no hay ninguna recompensa visible.
¿Dónde está la línea entre perseverar y empeñarse demasiado tiempo en algo que no funciona? Porque esa pregunta suele ser bastante más complicada que "no te rindas".
¿Qué se puede hacer en un momento de cambio? Prepararte. ¿ Qué se puede hacer esperando un cambio? Prepararte. Y aprovechar las oportunidades, que saldràn.
Me llega este post en el momento preciso y adecuado. Llevo unos meses agotadores, confiando en mi proyecto de vida en construcción, dando unas veces pasos y otras micropasos. Pero a veces me entra la duda de si lo estoy haciendo bien. Vuelvo a confiar, porque creo que lo estoy haciendo lo mejor que puedo. Así que: MUCHÍSIMAS GRACIAS, CARLOS
Me encanta esta historia, Carlos. El caso del Dibu es el reflejo perfecto de que el éxito estalla en un segundo, pero se cocina a fuego lento durante años.
La clave de su historia, y de las tres lecciones que dejas, es que la espera nunca fue pasiva. Lo único malo de que las cosas tarden en llegar es esperar sin hacer nada.
Quedarse sentado quejándose de la mala suerte en lugar de pulir las herramientas.
Si cuando te abren la puerta no estás al 100%, la oportunidad se convierte en tu sentencia.
Como bien dices, si compras papeletas y el trabajo está bien hecho, el momento llega. Un abrazo.
Gracias Juan, sí, hay que poner el trabajo aunque las cosas no salgan ahora
Tener paciencia es uno de las grandes virtudes hoy en dia
Las cosas vienen a nosotros cuando estamos preparados para recibirlas.
si, es asi
Te compro la idea de estar preparado cuando llega la oportunidad, pero hay una parte de la historia del Dibu que siempre me llama más la atención: aguantó casi una década sin tener pruebas externas de que el plan iba a salir bien.
Mucha gente habla de paciencia cuando en realidad habla de esperar unos meses.
Él estuvo 8 años jugando 15 partidos en el Arsenal y aun así seguía entrenando como si fuera a debutar el domingo siguiente.
Creo que ahí está la parte difícil de verdad: seguir invirtiendo energía cuando todavía no hay ninguna recompensa visible.
¿Dónde está la línea entre perseverar y empeñarse demasiado tiempo en algo que no funciona? Porque esa pregunta suele ser bastante más complicada que "no te rindas".
Es mas importante andar en la direccion correcta que correr en la equivicada
¿Qué se puede hacer en un momento de cambio? Prepararte. ¿ Qué se puede hacer esperando un cambio? Prepararte. Y aprovechar las oportunidades, que saldràn.
Me llega este post en el momento preciso y adecuado. Llevo unos meses agotadores, confiando en mi proyecto de vida en construcción, dando unas veces pasos y otras micropasos. Pero a veces me entra la duda de si lo estoy haciendo bien. Vuelvo a confiar, porque creo que lo estoy haciendo lo mejor que puedo. Así que: MUCHÍSIMAS GRACIAS, CARLOS
Gracias a ti. Y ánimo