Algo más importante que trabajar bien, para llevarte un bonus
Ayer cerré la preventa de la membresía, y mi newsletter alcanzó el puesto 41 del mundo mundial en crecimiento en la sección de negocios. No está mal, para no haber empezado.
A los que estáis dentro, gracias.
Hoy te voy a contar algo corto, pero profundamente impactante.
Antes, me gustaría cuáles de los temas que tratamos aquí te interesan más.
OK, te cuento.
Hace tiempo, en una empresa donde trabajé, estuve en una reunión donde los peces más gordos decidían quién se lleva el bonus más gordo, cuánto se le sube el sueldo a cada uno, etc.
No era la evaluación individual, la que tienes con tu jefe. Era la que viene después. Cuando esas ya están hechas.
Era una en la que recursos humanos no estaba. Ellos lo que quieren es que el proceso se siga. El cómo, ya es otra historia.
Más que una reunión para decidir promociones, era una partida de póker. No se hablaba apenas de lo que había hecho cada empleado (eso aquí era más o menos irrelevante), sino que cada pez gordo cambiaba cromos con los otros en la negociación, para asegurarse de que los candidatos de su área recibían los premios.
Los argumentos eran más del tipo: “ya pero tú ya tienes 3”, “ok, quitamos a este y metemos a este otro, y el año que viene eliges tú primero”, y cosas por el estilo. El trabajo en sí que habían desarrollado esas personas, era sólo una carta más en la partida. Un argumento de negociación, como cualquier otro.
Me llamó la atención un candidato. Uno con el que, por azares del trabajo, había coincidido en un proyecto.
Era bueno. Muy bueno.
Había entregado mucho ese año. Uno de esos que no hace mucho ruido, pero que saca el trabajo adelante. Además, con buenas formas.
Bueno, pues al hablar sobre él, lo que dijeron los otros top managers fue: “ya, pero es que no le conocemos mucho”.
No un argumento sobre su evaluación. No uno sobre sus entregas. Ni siquiera uno sobre su personalidad.
No. Uno sobre si ellos, que decidían, le conocían o no.
Esto da para tantas reflexiones, que tengo que ponerlas en un correo a parte.
Si al final se llevó el bonus o no, es irrelevante.
Lo importante es el cómo, o el por qué, las personas se los llevan.
Lo que te vengo a decir con esto, es que las cosas no pasan por casualidad. Si no me hubieras conocido, no estarías aquí suscrito.
Trabajar bien es la base, pero venderlo es lo que marca la diferencia. Ser buen empleado es necesario, pero ser VISIBLE es innegociable para prosperar.
Si yo me limitara a escribir, sin promocionar mi contenido, aquí no habría nadie, ni mi publicación entraría en ningún ranking.
Puede gustarme o no, pero es la realidad. No es discutible.
Hablando del ranking, ayer cerré la preventa.
Hay gente que por 8.99 euros al mes (9.99 el primer mes, en contra de todos los consejos de los expertos de marketing que me dicen que el primer mes gratis, o más barato) tienen acceso de por vida a los contenidos premium.
Menos aún, si eligieron suscripción anual, que tenía un gran descuento.
Hoy abro la venta oficial. Como dije, el precio sube. Ha subido un 50%, y seguirá subiendo. Aún así, todavía está a un precio ridículo: 13.47 euros al mes. Aún viene con un bonus.
13.47 euros se amortizan casi sin querer. Se pueden amortizar con una sola frase que te inspire, o que te enseñe algo. Claro que para eso hay que querer amortizarlos. Para hacer scroll, ya está tik tok.
En fin, que si tú eres de los que les gusta amortizar buenas oportunidades, el enlace es este:
PS: este fin de semana empezamos. La primera newsletter será sobre cómo sabe lo que quieres en la vida. En el enlace de arriba.


